Qué es Bioestimulación?
¿Qué es la Bioestimulación?
Comprendemos a la enfermedad como un conjunto de síntomas causados por descompensación o desequilibrio de distintos elementos moleculares y que en cada momento estos desequilibrios comprometen directamente la actividad cerebral a nivel hipofisario. Por tanto desde allí y con destino a todo el organismo, se llevan a cabo labores de compensación.
Utilizando este mecanismo natural del organismo, los bioestimuladores son capaces de desencadenar una respuesta aguda para equilibrar el nivel sistémico mediante el estímulo hipofisario y a todo este proceso lo llamamos BIOESTIMULACIÓN. La respuesta que se genera con este tratamiento tiene la peculiaridad de ser del tipo Hapténica y no Antigénica, lo que le confiere una notable inocuidad en cuanto a reacciones sistémicas graves, y que además es en todo momento regulable mediante la curva de relación entre peso-edad-marcadores clínicos.
Resumiendo podemos decir que Bioestimulación es un tratamiento no invasivo, apropiado para optimizar y equilibrar el Sistema Inmunológico, sin riesgo y con mucha eficacia.
El bioestimulador es obtenido al someter la sangre del paciente a procedimientos físico-químicos en el laboratorio capaces de extraer de la misma, elementos moleculares específicos que se comportan como neurotransmisores a la hipófisis.
En los 50 años de investigación de este Centro, hemos encontrado que la aplicación de bioestimuladores pueden proporcionar efectos analgésicos, hemostáticos, antialérgicos, antinflamatorios. Equilibra del sistema humoral y enzimático, disminuye o impide la iatrogénia por fisio, quimio o corticoterápia, potencializa la acción de antibióticos, equilibra el sistema neuro-vegetativo, tiene acción eupéptica, normaliza el trofismo general y ponderal sin efectos negativos locales o generales, no tienen acción inhibidora sobre las hormonas femeninas.
El sistema de actuación de la Bioestimulación es completamente biológico y no imvasivo, por tanto no depende de la actividad de fármacos y es perfectamente compatible con cualquier terapia o tratamiento, teniendo grandes éxitos cuando se administra con antibióticos, paliando la inmunodeficiencia que estos producen como efecto colateral y aumentando su eficacia de destrucción selectiva.
Los bioestimuladores no son productos farmacológicos, no pueden ser industrializados. La técnica es de clínica laboratorial e individual para cada paciente.
Este procedimiento, se está aplicando en países del primer mundo para optimizar el Sistema Inmunológico. La respuesta es excelente y de gran eficacia en patologías crónicas, infecciosas y autoinmunes.

