Geriatría
El Envejecimiento:
Los genes en el feto mantienen un potencial de reproducción celular continua y rápida, además mantiene a nivel molecular la integridad del ADN, desarrollando todo el cuerpo. Al nacer empieza a disminuir esa capacidad y la reproducción celular es cada vez mas dificultosa, en ese proceso se ve comprometido una serie de funciones celulares como la enzimática, la inmunológica y la reproducción. Esta última en la tercera edad llega a ser defectuosa debida a la alteración de las secuencias de bases nitrogenadas del ADN responsable del patrón de reproducción y de mantenimiento del trofismo celular, en cuyo caso se observa una disfunción celular al generarse proteínas estructurales alteradas. La inmunidad queda afectada porque al haber daños celulares por el proceso de reproducción defectuosa se provoca respuestas autoinmunes. Estas respuestas son el no reconocimiento de la células (explicable por la biología molecular) como algo propio por estar dañadas y es atacada formando una serie de problemas propios de la vejez, como reuma artritis, etc.
El proceso de reproducción celular es afectado por la ingestión a de una serie de productos agresivos a las células y así tenemos lo que ahora se reconoce como el proceso de alerta.
Se piensa que la inmunidad reconoce lo propio y lo ajeno; y así defiende de sustancias extrañas al organismo. Sin embargo, ese proceso puede ser lesivo cuando las enzimas internas que destruyen y suprimen lo ajeno sin dejar residuos; comienzan a verter las sustancias residuales en el torrente sanguineo y así, de esa manera, se activa la respuesta inmunitaria y el sistema no reconoce lo propio.
Este proceso produce una serie de lesiones e infecciones crónicas que se agrava con la ingestión de alimentación tóxica, como son los colorantes, conservantes, etc, y también de otro género como el tabaco, la bebida alcohólica, las tensiones que desequilibran las acciones de los neurotransmisores. Este es el marco del proceso de envejecimiento.
Inmunodeficiencia Senil:
Las infecciones se hacen crónicas porque el sistema inmune está disminuido, tiene fallas que reproducen fácilmente una serie de cronicidades con procesos agudizantes frecuentes, eso hace que todo el sistema vaya entrando en un desequilibrio y desgaste de las funciones, y esto determina un mal funcionamiento general. Así se produce una serie de respuestas autoinmunes como la artritis y el reuma. Una serie de trastornos del sistema de identificación producen lesiones en las células de los órganos diana de esta respuesta autoinmune. Son dañados continuamente los tejidos y a nivel del aparato respiratorio se generan los procesos bronquiales frecuentes de los ancianos por los daños celulares que se agraban con infecciones microbianas producidas por la debil respuesta inmune.
La inmunidad está disminuida fundamentalmente por la función de reproducción celular, a nivel de linfocitos T y B y macrófagos,, que en jóvenes mantienen un nivel de funcionamiento adecuado en función de un ADN no deteriorado y al propio control del sistema inmunológico a la hora de eliminar células malformadas.
Por las últimas investigaciones se sabe que se puede recuperar restableciendo por ingeniería genética esos tramos del ADN faltantes devolviendo la capacidad de reproducción celular pero esto nos expone a una posibilidad de cáncer, dado que el proceso neoplásico es una reproducción desordenadas de células, debido a que está alterada la estructura del ADN de reproducción, y las posibilidades de aparición de tumores son muy elevadas.
La acción sistémica que produce la Bioestimulación Hapteno-Lipoide restaura o repara las estructuras de ADN, y la propia función reproductora recupera su comportamiento adecuado al código genético. Elevandose tanto la respuesta inmunológica inespecífica como la especifica.
Uno de los efectos más contundentes de la Bioestimulación es precisamente la erradicación de enfermedades crónicas, que tanto afectan a la calidad de vida del anciano.
Postración Senil:
La postración senil es una cuestión de desgaste de las fuerzas, de intoxicación celular y deterioros funcionales. Todos los procesos normales del organismos terminan en una intoxicación general de órganos y al mismo tiempo de los músculos, con una serie de trastornos sanguíneos y linfáticos con lo cual hay un empeoramiento de los procesos de capacidad biológicas. La reproducción celular está también involucrada en este proceso de postración senil debido a que las reproducciones normales que se hacen en, la juventud ya no se realiza en los órganos seniles que no tienen esa capacidad.
Todo esto nos presenta un cuadro sintomático, que es posible mejorar con la Bioestimulación Hapteno-Lipoide dependiendo de la profundidad del cuadro, que será la que determine la capacidad de respuesta sistémica.
Nuestros resultados han dado siempre una respuesta positiva y siempre apreciable en todos los casos de aplicación siendo en más de un 70 % de ellos muy buena.y tan solo en un 10% la respuesta ha sido observable pero baja.
El tratamiento preventivo Hapteno-Lipoide se realiza a partir de los 60 años de edad con una periodicidad anual.
Cancer Terminal:
Cuando se instalan en las personas seniles procesos cancerosos, la bioestimulación no tiene contraindicación con otros tratamientos. Son indicados en estos casos, usandose en forma conjunta con los quimioterapicos y radioterápicos y eliminando o aminorando los efectos secundarios que tienen estos tratamientos, inclusive podrán recurrir a dosis disminuidas y menos agresiva.
Es penoso el dolor que sufre el paciente canceroso y esto evidentemente merma su calida de vida, si los autoantígenos mitigan o disminuyen notablemente el dolor se tiene la mitad de la batalla ganada, ya que es sabido que el estado depresivo deteriora mas rápido que el mismo mal. El dolor en el cáncer muchas veces es debido a la acción mecánica de compresión y detención de los filetes nerviosos, también a la reacción alérgica peritoneal determinadas por las autoproteínas heterólogas del tumor, a la invasión de los nervios por las células cancerosas y a la acción tóxica que sobre las terminaciones específicas del dolor tienen las proteínas degradadas. Los autoantígenos actúan sobre los mecanismos citados inhibiéndolos simultáneamente con intensidades diversas.